Cuando ya no necesito que me mires

Fotografía: Inma Díaz

A veces no se trata de ser más.
Ni de ganar.
Ni de demostrar.

A veces solo se trata de dejar de necesitar mirar atrás.

Porque hay personas que quieren ser grandes
solo para que tú las veas.

Y luego estás tú.
Que quieres ser grande
para no tener que volver a mirar.

Esa…
es la diferencia.

Y no es orgullo.
Es paz.

Es dejar de discutir con el pasado
para empezar a construir el futuro.

Porque el verdadero poder
no está en que te vean.

Está en que, un día,
ya no necesites que te miren.

Y cuando eso pasa,
no hay rencor,
no hay cuentas pendientes,
no hay batalla.

Solo hay silencio.
Y un lugar dentro
donde por fin descansas.

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