Calma
Me gusta escribir, aunque a veces mi mente va más rápido que mis palabras.
Nunca se me dio bien dibujar.
O eso creía.
Con los años, mi cabeza sigue siendo rápida,
pero mi cuerpo pide calma.
Quizá por eso,
y porque a veces las palabras necesitan ir acompañadas de imágenes,
dibujar me relaja.
Es encontrar un punto de equilibrio
entre mi mente y mi cuerpo.
Aquí dejo frases manuscritas,
ilustraciones sencillas
y pequeños amaneceres.
Sin prisa.
Sin intención de llegar a ningún sitio.
Solo estar.
Empujé.
Mucho.
Como si todo dependiera de mí.
Hasta que entendí
que todo cae en su sitio
cuando dejas de empujar.
Respiré.
Descubrí que
no todo lo que vuela se va.
La calma llegó ahí,
en lo pequeño,
cuando ya no hacía falta nada más.

