Educar desde el respeto
Hablar de educación respetuosa es hablar de algo más grande que una técnica.
La educación respetuosa es una manera de mirar.
De comprender antes de intervenir.
De acompañar sin imponer.
Habla de saber mirar, de saber hacer, de aprender a convivir y cooperar con un ser que no piensa ni siente como nosotros, pero que comparte nuestra vida.
Dentro de ese marco aparece la educación en positivo.
No como una moda, ni como un eslogan, sino como la técnica que utilizamos para enseñar: reforzando los comportamientos adecuados, anticipándonos a las dificultades y creando entornos que faciliten el aprendizaje.
Pero educar en positivo no significa permitirlo todo.
Existen comportamientos que son completamente naturales para un perro y, aun así, no son funcionales en la convivencia diaria.
Saltar al saludar.
Escarbar.
Morder.
Explorar con el cuerpo lo que el mundo le ofrece.
El error está en intentar inhibirlos.
La educación respetuosa no apaga la naturaleza del perro.
La canaliza.
Porque respetar no es dejar hacer sin límites, ni corregir sin entender.
Es encontrar el punto donde la necesidad del perro y la convivencia humana pueden encontrarse sin romperse.
No se trata de cambiar al perro.
Se trata de ofrecerle alternativas, de enseñarle dónde sí, cómo sí, cuándo sí.
Educar desde el respeto implica observar, comprender y acompañar.
Implica asumir que convivir con un perro no es exigirle que se adapte a nuestro mundo sin ayuda, sino comprometernos a guiarle dentro de él.
La educación respetuosa no busca perros perfectos.
Busca relaciones sanas.
Y eso, siempre, empieza por saber mirar.
¿Quieres seguir profundizando en la educación respetuosa?
He preparado contenidos donde comparto, de forma clara y práctica, qué es la educación respetuosa y cómo aplicarla en la convivencia diaria con tu perro,
sin gritos, sin castigos y sin romper el vínculo.
Si deseas recibir información semanal, escríbeme a hola@inmadiazsol.com y en el asunto indica: Corazón Canino.
Si quieres, también puedes contarme qué temas te interesan: convivencia, conducta, calma, comunicación, cachorros, vínculo…
Porque educar no es exigir que cambie.
Es acompañar para que podamos convivir.
Inma Díaz Sol

