Una profesora en prácticas
Con canas, con ganas y con clase
Este es mi rincón para contar cómo es volver a aprender desde el otro lado.
Soy una profesora en prácticas: con experiencia, ilusión y una mochila llena de aprendizajes nuevos.
Aquí comparto lecciones, emociones y anécdotas de una vida que sigue en versión “aprendiz”.
Porque enseñar también es seguir aprendiendo.
🎨 Ilustración creada con amor por mi hija Sara, que me recuerda cada día que aprender también puede ser un juego precioso.
📓 7 de noviembre
Este viernes sonó el despertador.
El café caliente, la ropa preparada del día anterior y esas mariposas en el estómago… pero con la calma que dan las canas.
El olor a colegio.
Y me pregunto, ¿a qué olía tu primer día de colegio?
El mío olía a ColaCao, a tostadas con mantequilla y mermelada que preparaba mi madre.
A libros. A mochilas.
A madres y padres dejando el coche en doble fila para soltar a los peques antes de ir a trabajar.
Y yo, con mi mochila, mi jersey nuevo (porque una buena primera impresión siempre ayuda)… aunque, como madre, al final llevaba una diminuta mancha del corrector de ojeras que detecté en el autobús camino del colegio.
Mi cuaderno.
Y una ilusión que huele a comienzo.
Al llegar, me recibe un patio con un limonero y puertas de madera de otro tiempo.
Una pizarra de tiza convertida en decoración y una digital como testigo del presente.
Ahora los alumnos no toman apuntes: todo está en el repositorio del Teams o el OneNote.
Y ahí entro yo, a clase de 4.º de ESO y 1.º de Bachillerato, donde las miradas adolescentes me estudian antes de aceptarme.
Pero me acogen.
Me hacen hueco.
Y me siento a su lado: la profe en prácticas.
Recuerdos de aquel ayer en el que todos empezábamos a construir un futuro incierto.
Solo que yo, con cincuenta años, me estoy reinventando.
Mi mochila pesa más —no por los libros, sino por las experiencias vividas—, y eso me da calma. Ese poso que solo dan los años y que te hace mirar la vida con otra luz.
El miedo escénico ya no manda.
Esa niña tímida que temblaba al hablar en público se despide con cariño de mí desde el pasado.
Ahora observo los estilismos de los alumnos y pienso: así será mi hija dentro de unos años.
Ella, que al verme, me dijo:
“Mamá, te dibujo.”
Y así nació “la profesora en prácticas”.
De sus manos, de su amor y de esa forma suya tan pura de recordarme que aprender puede ser un juego precioso.
Todo ha cambiado.
Y, sin embargo, nada tanto.
La economía sigue explicando la vida: las finanzas familiares no deben superar el 40 % de endeudamiento, el capitalismo sigue coqueteando con el intervencionismo (sí, así se dice), y la economía mixta sigue intentando equilibrarlo todo.
Pero ya no todo es Made in China.
Ahora es Create in China.
Y me pregunto si eso también habla de mí: de esta nueva etapa en la que vuelvo a crearme, reinventarme y atreverme.
Hoy fue un día especial.
El cumpleaños de mi padre.
Y mientras cruzaba el patio, pensé que, aunque pasen los años, una siempre quiere lo mismo:
que sus padres estén orgullosos.
Y ahí estaba yo, con mis canas, mis ganas y mi clase… empezando otra vez. ☀️
Una profesora en prácticas. Con canas, con ganas y con clase.
Aquí escribo sin filtros.
De aprendizajes, de economía con voz, de emociones que a veces se rompen y de caminos que se vuelven a abrir.
Educo y aprendo, porque la educación no es un discurso: es un diálogo.
Nos vemos en el próximo amanecer. ☀️

