Reinventarse es volver a brotar

No siempre se trata de empezar de cero.
A veces basta con permitirte brotar,
aunque duela, aunque no entiendas el proceso,
aunque parezca que llegas tarde.

Reinventarse no es romperse.
Es volver a creerte,
buscar la luz después del invierno
y confiar en que, incluso cuando todo se apaga,
la vida sigue haciendo espacio dentro de ti.

Reinventarse es escucharte,
es hacer silencio para saber qué queda
y qué ya no.
Es darte permiso para cambiar,
para crecer,
para empezar… aun cuando tiemblas.

Porque brotar no es cuestión de fuerza,
sino de honestidad.

Nos vemos en el próximo amanecer. ☀️

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