La educación es un diálogo

A veces enseño, siempre aprendo.

La educación no es un monólogo,
ni una lista de órdenes con fecha de caducidad,
ni un manual lleno de fórmulas mágicas que funcionan siempre.

La educación es una conversación.
Una que tropieza, que se ríe, que a veces incomoda
y casi siempre nos coloca frente al espejo.

Educar es escuchar incluso cuando no sabemos qué decir.
Es preguntar más de lo que se responde.
Es sostener silencios, acompañar miedos
y celebrar cada respuesta inesperada.

Educar es entender que no siempre tenemos la última palabra.
Porque el eco del otro —de su mirada, su voz, su historia—
también educa.

Yo educo, sí.
Pero también aprendo.
Y solo cuando me dejo enseñar,
solo cuando acepto que el aprendizaje es un camino compartido,
la educación cobra sentido.

Nos vemos en el próximo amanecer. ☀️

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