22/3/26

Ónix

La perra de todos mis parques.
La que siempre iba un poco por delante…
y aun así, nunca dejaba de mirarme.

Activa, incansable,
de esas que no saben vivir a medias.

Pastora de caminos invisibles,
de emociones que no siempre supe nombrar.

Inteligente…
pero no de esa inteligencia que se enseña,
sino de la que se siente.

Sensible.
Mucho más de lo que muchos pudieron ver.

Ónix no era solo una perra.
Era presencia.
Era vínculo.
Era verdad.

Once años después…
sigue siendo hogar.

Inma Díaz

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