Reto de estas Navidades: menos es más
Fuente del gráfico: 20 Minutos, a partir de datos de la OCU.
Hubo un tiempo en el que la Navidad era esfuerzo.
No abundancia.
No exceso.
Se comía lo que no se podía comer durante el resto del año y, quizá por eso, se saboreaba distinto. La espera, el deseo y la excepción formaban parte del ritual.
Hoy comemos de todo durante todo el año. Los niños lo tienen casi todo y muchas veces no saben qué pedir a los Reyes. Las Navidades empiezan en noviembre y terminan con una resaca larga: Black Friday, cenas, regalos, rebajas. Consumir. Consumir. Consumir.
¿En qué momento se perdió la hucha que se rompía para comprar una figurita más para el belén? Ese belén que crecía a la vez que nosotros. No eran tiempos mejores ni peores. Eran diferentes.
Los datos lo confirman: según la evolución de precios publicada por 20 Minutos el 4 de diciembre de 2025, a partir de informes de la OCU, los alimentos típicos de Navidad han subido de media un 5,1 % respecto al año anterior. Productos que antes formaban parte habitual de la mesa navideña —como el pavo, la piña o determinados pescados— hoy son cada vez menos accesibles para muchas familias.
Y aun así, seguimos sintiendo que “hay que tirar la casa por la ventana”. Pasamos el año entre dietas, cuotas de gimnasio y promesas de cuidarnos, y cuando llegan estas fechas, el exceso parece casi una obligación social. Sin habernos recuperado del Black Friday, asoman las rebajas. Y después, la cuesta de enero, que dentro de poco se dará la mano con la de septiembre y los libros del colegio.
Nadie nos enseñó a consumir. Ni a elegir. Ni a prescindir.
Por eso, mi reto para estas Navidades es sencillo y profundamente necesario: menos es más.
Aprovechar la comida.
Reutilizar lo que ya tenemos.
Regalar tiempo.
Volver a lo sencillo.
No más por moda.
No más por presión.
Solo más sentido.
Nos vemos en el próximo amanecer.
Estas Navidades, ojalá los Reyes nos traigan un poco más de libertad, tranquilidad para decidir y espacio para ser nosotros mismos.
Una profesora en prácticas. Con canas, con ganas y con clase.

